WOOD BASED ENERGY / DENDROENERGIA
Wood energy is the domina nt source of energy for over two billion people, particularly in households in developing countries. Biofuels, especially fuelwood and charcoal, currently provide more than 14 percent of the world's total primary energy. Biofuels are solid fuels, biogas, liquid fuels such as bioethanol and biodiesel, that come from crops such as sugar cane and beet, maize and energy grass or from fuelwood, charcoal, agricultural wastes and by-products, forestry residues, livestock manure, and others. Social and economic scenarios indicate a continuous growth in the demand for woodfuels that is expected to continue for several decades.
In developing countries, the dependence on such fuels is much greater; they provide about one-third of the total energy in these countries, and as much as 80 percent of energy is derived from biofuels in some sub-regions of Africa. Wood and charcoal, the most commonly used wood-based fuels, are vital to the nutrition of poor rural and urban households in developing countries. In addition to being used for domestic cooking and heating, they are often essential in food processing industries for baking, brewing, smoking, curing and producing electricity.
In developed countries, wood energy (mainly for heat and power generation) is being increasingly used as an environmentally sound source of energy that provides a potential substitute for fossil fuels and has the ability to help reduce greenhouse gas emissions.
The total production of wood in 2000 reached approximately 3 900 million cubic meters (CUM), of which 2 300 million CUM was used for woodfuels. This means that approximately 60 percent of the world's total wood removals from forests and trees outside forests are used for energy purposes. In other words, energy is the main application of woody biomass from forests and trees outside forests.
FAO's programme on wood energy is designed to promote sustainable wood energy systems (SWES) as a contribution to sustainable forest management (SFM), livelihoods and food security. The programme strives to:
- strengthen the institutional capacity of member countries, stakeholders and partners for the adoption of sound wood energy policies and the implementation of cost-effective projects;
- develop, promote and monitor innovative initiatives for wood energy systems implemented by relevant stakeholders;
- reduce poverty and improve food security, with particular attention to women and children, through the promotion of more accessible and affordable woodfuels, and the reduction of indoor air pollution;
- mitigate climate change through the utilization of wood energy as an environmentally friendly source of energy.
DENDROENERGIA
La dendroenergía es la principal fuente de energía para más de 2 mil millones de personas, especialmente en los hogares de los países en desarrollo. Los biocombustibles, en particular la leña y el carbón vegetal, actualmente suministran más del 14 por ciento de la energía primaria total del planeta. Los escenarios sociales y económicos señalan un crecimiento continuo de la demanda de dendrocombustibles que proseguirá aún por varios decenios.
En los países en desarrollo, la dependencia de dichos combustibles es mucho más grande; éstos proporcionan alrededor de un tercio de la energía total en estos países y en algunas subregiones de África el 80 por ciento de la energía deriva de los biocombustibles. La madera y el carbón vegetal, los dendrocombustibles más comunes, son esenciales para la nutrición de los hogares rurales y urbanos pobres de los países en desarrollo. Además de utilizarse para la cocina y la calefacción de los hogares, a menudo son indispensables para las industrias de elaboración alimentaria (panificación, ahumado, secado y producción de electricidad).
En los países desarrollados, la dendroenergía (utilizada principalmente en la producción de calor y electricidad) se emplea cada vez más como fuente de energía respetuosa del medio ambiente proporcionando un potencial sustituto de los combustibles fósiles y contribuyendo también a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
La producción total de madera en 2000 alcanzó aproximadamente 3 900 millones de metros cúbicos, de los cuales 2 300 millones se utilizaron como combustible. Esto significa que alrededor del 60 por ciento de las extracciones mundiales totales de madera de los bosques y de los árboles fuera del bosque se utilizan con fines energéticos. Dicho de otra manera, la energía es la principal aplicación de la biomasa forestal obtenida de los bosques y de los árboles fuera del bosque.
El programa sobre la dendroenergía de las FAO está dirigido a promover los sistemas de dendroenergía sostenibles como contribución a la ordenación forestal sostenible (OFS), a los medios de subsistencia y a la seguridad alimentaria. El programa procura:
- reforzar la capacidad institucional de los países miembros, de las partes interesadas y de los asociados para la adopción de políticas dendroenergéticas racionales y de la implementación de proyectos rentables;
- crear, promover y controlar las iniciativas innovadoras para los sistemas dendroenergéticos realizados por las partes interesadas pertinentes;
- reducir la pobreza y mejorar la seguridad alimentaria, centrando la atención en las mujeres y los niños, mediante la promoción de dendrocombustibles más accesibles y asequibles y la reducción de la contaminación interior;
- mitigar los cambios climáticos mediante la utilización de la dendroenergía como fuente de energía respetuosa del medio ambiente.